| Fermín, sabor a tradición
Corrían los años 50 y la vida en esta zona era muy dura. Entre largos y gélidos inviernos y suaves veranos pasaban los años, manteniéndose en los albercanos el carácter tradicional, con el sabor de lo antiguo, de las arraigadas tradiciones, del ahumado y adobo, del pimentón y la carne... de la fabricación de embutidos.
Embutidos Fermín nace en 1956 de la mano de Fermín Martín Cambronell y su mujer, Victoriana Gómez, en una pequeña carnicería en la parte inferior de su casa. Los embutidos se elaboraban en “el sobrao”, la parte superior de la misma, donde se colgaba el embutido para una lenta curación. Muy poco a poco y con la ayuda de buenos amigos que acabaron convirtiéndose en familia, el negocio iba aumentando.
Hoy son sus hijos quienes dirigen la empresa, manteniendo los valores tradicionales que aún siguen rigiendo FERMIN. |