Cerdo Ibérico
El cerdo ibérico,
único en el mundo

El cerdo ibérico, el popular “pata negra”, es descendiente directo de los cerdos salvajes que habitaban hace mucho tiempo toda la cuenca mediterránea. De hecho, ya se encuentran estatuas de piedra de nuestro cerdo talladas antes del imperio romano.

A lo largo de la historia, en otros países, se fueron criando variedades y seleccionando razas con una diferente proporción entre materia cárnica y grasa, hasta la total desaparición del cerdo ibérico en Europa, quedando reducida la distribución del mismo a tan solo algunas zonas de la Península Ibérica.

En general, sus principales caracteres morfológicos son un tamaño medio/pequeño (de 120 a 180 K.), el pelo oscuro, las pezuñas y la zona inferior de las patas casi negras y la papada muy marcada. De cualquier forma, el aislamiento entre las zonas de crianza tradicional ha generado un buen número de subvariedades; aunque todas ellas conservan los principales caracteres que le han hecho único en el mundo.
Fermín